Vivimos en unos tiempos donde las distancias físicas
entre personas son menos distancia.
Aquello que antes se recorría en días, ahora se recorre en una duración de una revista o una sencilla playlist.
Aquello que antes se recorría en días, ahora se recorre en una duración de una revista o una sencilla playlist.
Pero por mucho que la distancia sea corta, el decir adiós a tu gente sigue siendo igual de difícil. Y es que, hay cosas que aquellos que tenemos algo de analógicos (afortunadamente) no podemos evitar: el echar de menos. Se podrán tener todo tipo de "instrumentos" para sentir a tu gente cerca, pero, sinceramente, creo que el hecho de echar de menos nos haces más humano...
...y a mí eso me gusta.
Cambio y corto desde aquí,
la próxima ver será desde allí;
que no es aquí pero como si lo fuera.
la próxima ver será desde allí;
que no es aquí pero como si lo fuera.


jop!!
ResponderEliminarLa distancia entre Valencia y Bruselas (por ejemplo), de toda la vida ha sido una Ling y 'Bed and Breakfast' de Els Amics de les Arts.
ResponderEliminarPd. Bye? Cuando los sábados salíamos de Peter para ir a comer, siempre decíamos "bye, bye" (¡ojo! "bye bye", ¡dos veces!) y a la semana siguiente volvíamos sin remedio. Así que ya sabes que "tornar sempre és la millor part de l'aventuraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa"...:)